Proceso de elaboración: Del horno a tu casa

Cada Ceramic Postal está elaborada a mano en loza y decorada con esmaltes en nuestro taller en Granada. Hacerlas no es fácil, y explicártelo también tiene su miga…

Primero preparamos planchas de barro de un grosor de 3-4mm y las cortamos para dejarlas secar de forma controlada, día a día. Una vez secas, se lijan y les damos su primera cocción: unas ocho horitas a 980 ºC .

Luego (una vez frías, obviamente) las decoramos con esmaltes, la mayoría de elaboración propia, y utilizando diferentes técnicas decorativas. Vuelva al horno para una segunda sesión y ¡Listas!

Para llegar a la medida ideal de nuestras postales tuvimos que hacer muchas pruebas: si las placas eran muy finas se podían partir con mucha facilidad durante el secado y lijado. Y si eran mucho más gruesas no nos gustaban nada, nada. Así que experimentamos hasta lograr ese grosor ideal que las hace ser taaaaaan bonicas aunque nos obligue a trabajar, durante todo el proceso, con una gran delicadeza. Porque tú lo vales.

Luego nos enfrentamos al desafío de decorar la base, en este caso el reverso de la postal. Una de las cosas que más tenemos en cuenta los ceramistas es que una vez decorada nuestra pieza nos tenemos que asegurar de que la base no tenga restos de esmalte, porque se pegarían a la base del horno y eso es ¡Un desastre total! Hemos encontrado la forma de decorar las dos caras y, además, hemos tratado la superficie del reverso para poder escribir con un rotulador permanente.

Todas nuestras Ceramic Postal están realizadas por proceso totalmente manual, por lo que pueden tener pequeños cambios en la tonalidad de los esmaltes utilizados o presentar ligeras variaciones entre las piezas. Ese es precisamente parte del encanto del trabajo artesanal que estamos convencidos sabrás apreciar.